Mejores monitores 32 Pulgadas

Los monitores de 32 pulgadas no son tan comunes como los de 24 o 27 pulgadas,  ya que resultan bastante más grandes y aparatosos. Se trata de pantallas grandes, bastante pesadas e, incluso cuando el modelo es ultrafino, requiere de bastante espacio para acomodarlas. Pero, obviamente, tienen sus ventajas.

PARA QUIÉN SON ADECUADOS LOS MONITORES DE 32 PULGADAS?

Los monitores de 32 pulgadas sirven, en general, para cualquier propósito, aunque son especialmente adecuados para determinados trabajos y determinadas condiciones.

Para empezar, son los más adecuados para tareas de diseño gráfico y tratamiento de imágenes, ya que permite utilizar elevadas resoluciones y mostrar imágenes muy detalladas sin necesidad de  andar ampliándolas por partes como sería necesario en una pantalla de tamaño reducido.

También son bastante populares para jugar, ya que a mucha gente le gusta tener la experiencia de meterse dentro del juego, y para eso se requiere una pantalla grande. Además, una pantalla grande es más adecuada si queréis jugar varias personas a la vez con pantalla dividida o jugar manteniendo abierta una ventana secundaria.

Y, si lo que queréis es un monitor en el que trabajar, uno de 32 pulgadas puede ser una buena manera de poder realizar diferentes  tareas simultáneamente sin tener que estar abriendo y cerrando aplicaciones y ventanas. Si trabajáis con excel, os permitirá visionar muchos campos simultáneamente sin que las letras o los números parezcan poco menos que una hilera de hormigas.

Finalmente, es una buena opción para quién quiera utilizar (puntual o habitualmente) el monitor como una televisión, ya sea para conectar con canales o para ver series o películas.

LG 32UK550 B

El LG 32UK550B es un monitor de 32 pulgadas que ofrece una gran relacion calidad-precio sin renunciar a unas prestaciones avanzadas: se trata de un panel VA, con muy buenos ángulos de visión (se ve bastante bien aunque no estés mirándolo desde una posición centrada) y, sobre todo, con unos colores muy vivos y nítidos gracias a que es compatible con el sistema HDR10. Por tanto, si buscáis un buen monitor para diseño  o para cualquier otra tarea relacionada con la imagen, y que también soporte los juegos más exigentes, os gustará.

Tiene sistemas de control de los parámetros para adaptarse a todas las situaciones, y un modo juego que se  adapta a las necesidades del gaming. No obstante, si lo váis a usar para trabajar en la típica oficina bien iluminada, quizás notéis que la imagen no es muy nítida. Eso es porque su nivel máximo de brillo es bastante discreto, y eso supone que cuando hay mucha luz la imagen queda demasiado atenuada. Tampoco incorpora tecnología anti-reflejos.

SAMSUNG C32JG56QQUX

Aunque el Samsung C32JG56QQUX es algo más caro que el anterior, lo justifica con un monitor curvo con resolución QHD y una tasa de refresco de 144 Hz. Una tasa de refresco tan elevada apunta a que habitualmente se vende como monitor para jugar, aunque luego la mayoría de juegos no requieran de tanta rapidez. Su resolución es algo más baja que

Ahora bien, recordemos que se trata de una pantalla curva, es decir, por una parte proporciona una sensación envolvente (que te sientas dentro del juego o de la película), pero por otra aporta sus propias debilidades. Entre ellas, la más importante es que las pantallas curvas suelen tener más reflejos y no son las mejores para jugar en grupo, porque existe distorsión de imagen hacia los extremos. Así que ya sabéis, si os gusta montaros pachangas con los colegas puede que haya opciones más adecuadas que esta.

LG-32MP58HQ-P

La máxima que parece explicar las prestaciones del LG 32MP58HQ-P es la comodidad. Aunque es un monitor de prestaciones limitadas, con una resolución algo corta para un monitor tan grande (FullHD), va perfectamente bien para tareas ofimáticas y para jugar.

De hecho, si lo compráis para jugar debéis saber que dispone de muchos sistemas de mejora de la imagen: anti-parpadeos, estabilizador de negros para definir las zonas más oscuras, un modo de ajuste de la resolución que adapta la imagen a las necesidades de cada contenido. También dispone de tecnología de atenuación de la luz azul para evitar la fatiga visual. El acceso a todos esas opciones es sencillo e intuitivo, muy cómodo.

PHILIPS 322E1C

La mayoría de las pantallas curvadas lo están en un radio de 1800R (1,8 m). No obstante, Philips sacó hace unos meses al mercado el Philips 322E1C, un panel VA bastante más curvado, sobre un radio de 1,5 m (1500R). Supuestamente este radio más corto hace que la sensación envolvente sea muy pronunciada, pero, si lo que afirman los fabricantes de 1800R es cierto, es decir, si esa es la curvatura del ojo humano, puede que la sensación de más curvatura no sea muy natural para el usuario. Sólo podréis descubrirlo probándolo.

En todo caso, lo que hace que este monitor de 32 pulgadas sea muy buena opción tanto para jugar como para muchas otras tareas es que permite seleccionar entre varios modos, cada uno con su propia configuración, de manera que todos los parámetros de imagen quedan bajo control. Se puede controlar el nivel de color, el brillo, el contraste… para que la imagen sea perfecta a cada momento. Sólo falla en una cosa, y es que carece de sistema de estabilización de negros, y lo echaréis de menos no sólo en los juegos, sino también en tareas de imagen, diseño, edición de vídeo o fotografía…

ASUS-TUF-Gaming-VG32VQ

El Asus Tuf Gaming VG32VQ es un monitor curvo de 32 pulgadas con resolución QHD, que, a pesar de tener un panel VA (el más adecuado para diseño, pero no el mejor para juegos), resulta perfecto para los juegos gracias a una de esas novedades sorprendentes que Asus incorpora a sus productos de vez en cuanto para llamar la atención de los consumidores. En este caso, se trata de un sistema que adapta los Hz a los que se refresca la pantalla a cada uno de los contenidos multimedia, de manera que no se produzca el efecto blur habitual con tasas de 60 Hz.

Por otra parte, resulta un monitor muy solvente en todo tipo de tareas simples, desde navegar por internet a realizar tareas con aplicaciones y programas informáticas.

BenQ-EW3270U

Y, finalmente, un monitor que dispone de suficientes puertos como para que podáis conectarlo simultáneamente a media docena de dispositivos, cosa que os irá muy bien porque se trata de un monitor muy versátil, de 32 pulgadas, plano, con resolución 4K y panel VA.  Eso significa que os dará un buen rendimiento en tareas simples, desde las tareas cotidianas al trabajo de oficina, la navegación por internet o  la edición de textos e imágenes. Tiene unos colores muy vivos, una gran nitidez y un tono negro muy profundo.

Ahora bien, a diferencia de otros paneles VA que han conseguido buenos ángulos de visión, muy parecidos a los de los paneles IPS, en este casi esto no es así. Sus ángulos son muy limitados, de manera que si lo observáis desde un lateral no se verá tan bien como si se mira desde delante. Eso no es un gran problema al ver vídeo o jugar, pero sí para realizar determinados trabajos.

EN QUÉ FIJARSE PARA ELEGIR UN MONITOR

Si ya habéis decidido que un monitor de 32 pulgadas es lo que más os conviene, hay una serie de factores en los que debéis fijaros.

RESOLUCIÓN

Las pantallas de 32 pulgadas son aptas para altas resoluciones, hasta 4K. Pero eso no quiere decir que todos necesitemos una pantalla 4K.  Esa resolución os irá muy bien para ver contenido audiovisual y para tareas relacionadas con la imagen, pero no es necesaria para la mayoría de los videojuegos, al menos no hasta el nivel de la PS4 y la Xbox One.

Para escoger una resolución concreta, hay que tener en cuenta, por tanto, el uso del monitor, pero también la distancia que va a haber entre éste y nosotros cuando lo usemos. Un monitor de 32 pulgadas es bastante grande, así que si nos situamos muy cerca de él, a la distancia habitual de trabajo (un metro o menos) probablemente lo veamos peor que desde más lejos. Por eso, cuanto más cercanos vayamos a estar a la pantalla, mayor resolución nos hará falta para conservar la nitidez. Eso se traduce en que si vamos a usarlo para tareas que requieren sentarse a la mesa y teclear, la resolución deberá ser la más alta que sea posible, mientras que si vamos a ver películas o jugar des metro y medio o dos metros de distancia no será necesaria tanta resolución.

En todo caso, es recomendable una resolución mínima de QHD y recomendable pasar de 2K.

PANTALLA PLANA O CURVA

Los monitores de 32 pulgadas son suficientemente grandes como para que la curvatura de la pantalla tenga sentido y se pueda disfrutar hasta cierto punto de una sensación inmersiva. No obstante, si esa sensación compensa o no pagar lo que cuesta una pantalla curva es una cuestión personal, ya que no está demostrado que sean mejores. Los fabricantes afirman que la curvatura se adapta mejor a nuestra visión y aporta realismo.

En todo caso, hay que tener en cuenta que las pantallas curvas tienden a tener más reflejos, así que si optáis por uno haríais bien en buscar una que tenga algún sistema anti-reflejos. Y, por otra parte, tiene la ventaja de que al curvarse ahorra unos centímetros de ancho, así que si disponéis de poco espacio y queréis un monitor grande os puede convenir uno curvo.

En cambio, los monitores planos son más discretos en cuanto a grosor. Son perfectos para colocarlos en la pared y así no ocupar espacio sobre la mesa, y suelen tener puertos más accesibles. También son menos aparatosos si hay que moverlos.

AJUSTES

Cuanto mayor sea el control de la imagen que se tenga mejor será la experiencia en todos los ámbitos. Por eso muchos monitores incluyen distintas configuraciones adaptadas a distintos usos. Muchos tienen un modo juego, y la mayoría también admiten ajustes manuales de brillo y contraste.

Ambos parámetros so muy importantes para que la imagen sea correcta en todo momento, así que el nivel de ajuste que permita cada monitor lo harán mejor o peor. El nivel de brillo es más importante en los casos en que se va a usar el monitor con mucha luz, mientras que el contraste es muy importante en tareas relacionadas con la imagen, vídeos y juegos.

Si lo vais a usar sobre todo para jugar, ver vídeos, trabajar con imágenes… es bueno que, además, tenga algún tipo de sistema de control del color, como los estabilizadores de negros, o incluso sistemas que eviten distorsiones al ampliar o reducir imágenes.

POSIBILIDAD DE PARTIR LA PANTALLA

En alumnos monitores existe la posibilidad de dividir la pantalla para trabajar en paralelo en dos cosas distintas o de crear pantallas secundarias que queden sobre la pantalla principal. Este tipo de funciones ayudan en tareas ofimáticas y también en los juegos.

Algunos fabricantes han incorporado sistemas que permiten que en dos ventanas separadas se muestren contenidos distintos procedentes de distintos dispositivos, lo cuál puede ser muy útil cuando se está trabajando en algo y al mismo tiempo se quiere tener abierto un contenido multimedia, por ejemplo, o si necesitamos tener conectados a la vez un PC y un portátil y cruzar los datos de ambos.

PUERTOS

En una pantalla grande, no tener que andar alrededor, moviéndola y meneándola, cada vez que queramos cambiar el dispositivo conectado es un plus. Para ello es necesario que disponga de varios puertos distintos para dejar conectados varios dispositivos a la vez. Si tiene sólo uno o dos puertos, es preciso que estén en un lugar accesible para evitar mover el monitor.

El mínimo es un HDMI y un VGA, aparte de una salida de audio. Pero viene bien que también incorpore USBs.

UNOS CUANTOS MODELOS DE BUENA CALIDAD

Todos los fabricantes tienen propuestas de 32 pulgadas, así que puede que a estas alturas os encontréis navegando entre decenas de opciones perfectamente solventes, sin saber cuál debéis elegir. Por eso a continuación os voy a presentar algunas opciones muy buenas.

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